Gracias a sus
amplios bulevares y a sus elegantes plazas al aire libre, Buenos Aires es una ciudad muy
espaciosa. Esta ciudad, situada en la margen occidental
del Río de la Plata, fue fundada en 1580 por el español
Juan de Garay después de un intento frustrado 44 años antes. En 1776 Buenos Aires fue
declarada capital de La Plata, virreinato español en Sudamérica, en reconocimiento por
su importancia portuaria para el comercio de productos agrícolas. En 1810, fecha en la
que Argentina se independizó de España, Buenos Aires era
ya una próspera ciudad con un rápido crecimiento de la población. En 1880 se convirtió
en la capital oficial de Argentina. El flujo de inmigrantes
europeos, la mayoría procedentes de Italia y España, era
constante y le dio a la ciudad un aire internacional que todavía conserva.
Como la mayoría de las ciudades de Sudamérica, Buenos Aires se construyó alrededor de
una plaza. La Plaza de Mayo
está situada en el corazón de esta moderna y diseminada metrópoli,
que ocupa una amplia superficie de hasta 150 km de largo y 60 km de ancho en la que vive
casi la tercera parte de la población total del país. Esta ciudad posee un tráfico muy
intenso, pero, por suerte, también existen parques de exuberante vegetación y barrios
muy diferentes, entre los que destaca el de La Boca, colonia
de artistas famosa porque todas sus casas están pintadas en vivos colores. Buenos Aires,
cuna del tango, es famosa por sus animados locales de jazz, galerías de arte, el precioso
Teatro Colón y sus cafés.
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